MAPUCHE Entrevistas

Entrevista
BIOBÍO: Marcia Orellana, Directora Regional del Consejo de la Cultura y las Artes ¿Cómo evalúa el proceso de la Consulta Previa? Para la institución y el equipo que ha trabajado en esta consulta creo que ha sido un proceso enriquecedor. Independientemente de los objetivos que tengamos que cumplir, fue importante parar el proceso de la creación del Ministerio consultar a los pueblos originarios, en este caso al pueblo Mapuche. Si esto no se hubiera hecho, no estaríamos hablando de muchas cosas importantes y relevantes respecto del trabajo y de una política pública hacia ellos. El proceso ha sido extenso e intenso, ya sea en términos de sentarnos a conversar con los pueblos originarios, enfrentando una desconfianza histórica entre el Estado y ellos. No fue fácil, el comienzo no estuvo exento de complejidades, sin embargo, creo que poco a poco, con el diseño que trabajó el equipo y con sus habilidades, pudimos enfrentar el proceso. Esto significó un aprendizaje y una flexibilidad para nosotros, ya que no nos planteamos un modelo tan rígido, tomando en cuenta el reconocimiento del pueblo originario y su propia cultura. Fue grato poder generar un diálogo. ¿Cuáles fueron las mayores complejidades? Hay mucha desconfianza, mucho rechazo, sin embargo, lo superamos por la forma  cómo enfrentamos el proceso. Logramos finalmente el diálogo, respecto a la cultura, las políticas públicas, la historia. Aprendimos, dimos pasos que iban avanzando hacia otro estado de diálogo, para hoy conversar específicamente sobre el proyecto de ley del Ministerio, que previamente tenía muchas falencias en relación a enfrentarse a conversar con los pueblos, con un proyecto que tenía poca representatividad de una política pública dirigida o trabajada con los pueblos originarios. Se están construyendo propuestas que son muy interesantes y que pueden transformar este proyecto para que exista una real participación de éstos. ¿Cuáles fueron los puntos claves a tratar? Los que tienen que ver con el tema de la representatividad. Si ésta se resuelve de la mejor manera, o se modifica el proyecto de ley, creo que es uno de los puntos claves de modificar y que esperamos resulte. Tengo la convicción que va a ser así, el ministerio lo presenta al Congreso, esto no se termina aquí. Independientemente de que podamos llegar acuerdo con el proyecto de ley, desde el punto de vista de la representatividad, del reconocimiento del otro, de una política pública, la de poder incorporarla dentro de una orgánica dentro del ministerio, esperamos recibir un trabajo sistemático, sustantivo en el tiempo, haya ministerio o no. En el 2015 queremos seguir trabajando, porque hemos logrado en este aprendizaje, saber y reconocer, lo cual es el inicio de un trabajo interesante. ¿Cuáles son los principales desafíos para este año? Trabajar en el tema de las confianzas que hemos logrado, las cuales tienen que tener una respuesta para seguir fortaleciéndolas, además del trabajo sistemático, participativo, lo cual es una de las mejores maneras de poder abordarlas. Aprendimos a mejorar los procesos en la medida de las respuestas que íbamos teniendo. ¿El mayor aprendizaje? Saber reconocer este otro pueblo, saber que existen estas dos culturas y que hay que generar este diálogo, y esta Consulta es una posibilidad para generarlo. También tuvimos que generar una política, una metodología con el equipo para que tuviera esa pertinencia territorial y cultural. En el tema de la pertinencia percibimos que algo bien hicimos, como el diálogo logrado en el territorio de Concepción, uno de los lugares más difíciles de avanzar, más reticentes, pero hay mucho por hacer, por restablecer las confianzas, por seguir trabajando, por rescatar y por poner en valor esta cultura. Aprendimos a darnos cuenta que está el otro ahí, que podemos ser el nexo entre ellos y la sociedad occidental, el poder hacer entender a la sociedad que está este pueblo presente, que tiene una forma muy distinta, pero el mismo tiempo de mucha sabiduría de ver la vida, es un aporte valioso, el de valorar, volver a nuestras raíces. Una cultura con cosas distintas, pero con la cual podemos dialogar, la cual merece respeto y que hay que fortalecerla dentro de ellos mismos, porque el occidentalismo se está incorporando a esta cultura y de alguna manera la está dañando.

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